Es el menos antiguo y el situado más al sur de los tres complejos del grandioso Bein al-Qasreen. Posee una gran plaza fortificada con ecos de las catedrales europeas, lo que se explica quizás porque más de 300 cristianos de las cruzadas, hechos prisioneros, participaron en su construcción. Los cronistas aseguran que las obras únicamente duraron 13 meses.
Se entra por una impresionante puerta de bronce que da paso a un largo y oscuro corredor que tiene a su izquierda la madraza y a su derecha el mausoleo.
El mausoleo es uno de los monumentos mejor decorados de todo el Cairo. Inspirado en la Mezquita de Omar o Domo de la Roca de Jerusalén, en su interior se disponen ocho columnas dos de las cuales son de mayor tamaño y grosor de estilo faraónico. Las paredes están cubier...
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