Pocas imágenes hay en el mundo como la de los Colosos de Abu Simbel: los cuatro colosos de Ramsés II, con su increíble altura que supera los veinte metros. Las cuatro estatuas fueron construidas en el siglo XIII a.C. y están acompañadas de figuras más pequeñas, los familiares del faraón que le acompañan en su otra vida.
Al construir cuatro imágenes idealizadas y exactamente iguales de si mismo, Ramsés buscaba que fueran los vigilantes de Nubia para toda la eternidad. Su tamaño no es casual, se buscaba representar el poder que tendría el faraón divinizado después de su muerte. Posiblemente lo conseguía, para los viajeros, la vista de tal colosal construcción tenía que parecer mágica y divina. Son de destacar, especialmente, los magníficos relieves de las batallas contra...
Leer más