| Villefranche es algo más que un puerto de desembarque. Es el prototipo de pueblecito elegante y selecto de la Costa Azul. Vale la pena, a modo de descanso, quedarse callejeando por las acicaladas callejuelas, dejarse tentar por la gastronomia local de los restaurantes del puerto, o visitar los puntos monumentales más interesantes de la ciudad. Debemos no perdernos, la Capilla de Saint Pierre en Pl Pollonais, la Capilla Románica de Jean Cocteau, el Fuerte San Elmo, o la Calle Oscura, una calle cubierta medieval, de los siglos 16 o 17, y que parece sacada de una pelicula de epoca. |