Su paisaje más característico es el costero aunque es una región con abundantes contrastes.
Es una ciudad llena de magia, procedente de las tradiciones celtas, un ambiente de misterio que se potencia por el encanto de sus bosques y sus pueblos llenos de mitos y leyendas.
Carnac es una de las localidades más interesantes para el turismo porque cuenta con el mayor emplazamiento megalítico mundial, en la Bahía de Morbihan, pueden verse las concentraciones de Megalitos más curiosas en cuanto a la forma, en esa zona también podemos encontrar el golfo de Morbihan, con sus islotes y rocas.
La costa de granito rosa, la punta de Roscoff y la Punta de Van, también se encuentran entre los atractivos de la Bretaña francesa